La Mari y la Juana os piden perdón. Han secuestrado (pero sólo un poco) a la orquesta que venía a tocar. Pero es que tienen la necesidad de contar, cantar y dejar bien claro que son dos grandes estrellas.. aunque tengan canas, aunque les crujan las rodillas cuando bailan, aunque lleven muchos años pisando el escenario…
Son y serán grandes. Y nada puede con ellas: lo mismo cantan un rock, que una ranchera, que boleros, que se lanzan a bailar pop, congas… ¡todo entra en este concierto un poco desconcertante! ¿Os animáis a ser el público que estas dos mujeres necesitan para sentirse de una vez las artistas que realmente son? Y mejor animarse… porque si no, estas dos mujeres desconcertantes… ¡os obligarán!
Concierto muy participativo con canciones conocidas por todo el mundo para cantar, bailar y reír, voces en directo sobre bases musicales.
